Se puede ir de killer por la vida. Y mucho. Pero lo de Romain Gavras… ¡Ostras! No sabía hasta que punto de porcentaje ser el hijo de Costa Gravas podía funcionar para tener trabajo fijo en el mundillo. Pero me equivoqué. Este tío chorrea talento y mucho desparpajo.
Romain Gavras es el director del videoclip que tuvo muchísima repercusión del grupo Justice. El tema fue “Stress“. Os lo paso para que husmeéis.
Un estilo marcadísimo, libre de prejuicios, y muy reivindicativo. Lo que hace falta por la meseta cómo diría aquel. Ahora ha llegado con el tema “Born Free“, que me parece hasta mejor.
No se deben de dar muchos casos en que sea la música la que se adapte al montaje visual o en nuestro caso a la historia. Y a qué viene esto… pues que tiene mucho de interesante y se trata de contarlo a través de un blog, ¿qué queréis?
Hemos estado en diferentes polígonos grabando a las tantas de la noche, algo que al parecer se empieza a convertir en habitual. Ha sido una producción muy pequeña, tan pequeña como aquellas locuras que nos daban por grabar hace… no tantos años en realidad. Nos apetecía hacerlo así, con tranquilidad, con risas, sin el estrés del tiempo… Un videoclip del que no os voy a desmarañar todos sus secretos (hay cosas que es mejor no saber) pero del que si os voy a brindar estos frames facilitados por su protagonista.
Jorge Fco. es un tipo un tipo que tiene que correr mucho, mucho, siempre, sin parar, bajo cansancio, agujetas, perrazos ladrando, zapatillas inapropiadas… Porque cuando tienes que desactivar tantas bombas como se te digan de manera improvista, pues uno no se prepara para la ocasión, sino que sale pitando. ¿Nunca os ha pasado? Y menos cuando el que te avisa es un tipo tan imprevisible como el de más abajo, Dan.
No vamos a exagerar y a decir qué ambos tipos son en la realidad como su personaje, y que por lo tanto, van a perder mérito de interpretación, etc. No. Pero todo tiene un poco de cierto y el Stanislavski no tuvo que elaborarse con tiempo y profundidad. Una historia pensada para sus actores, y para la 5D, esa maravillosa cámara con la que se ha grabado este delirio mental. Ahora decirnos que nos ponemos límites… sí, claro.
Nos queda el siguiente viernes y aprovecho para agradecer a esos incondicionales Pablo Ladera y Javi Pérez su participación y por llevarse la garrafa de agua, la linterna, no perder la zapata del trípode, y manejar esos planos en grúa con tanta solemnidad. También a Marta y Rebeca. Ellas sí que saben lo que es servir un buen catering. A Church Deezet, por ese sonido recogido con tanta maestría. Y a los actores, por esforzarse tanto y conseguir que no tuviésemos que repetir ninguna toma nunca. Gracias a todos y nos vemos el viernes.
Cada uno tiene su forma de correr. Claro que sí. Unos se podrán sentir más orgullosos, otros menos, algunos presumirán de su continuidad en rutas nocturnas, otros se quejarán del frío, y en mi caso, siempre acudiré a la frase mágica: “correr es de cobardes“.
Algunos corren con elegancia, manejando el encuadre por tiempos, haciéndonos volar con grúas de veinte o treinta metros. Como es el caso de Robert Zemeckis en “Forrest Gump”. Y con algo muy importante, acompañados de música. Porque correr por correr, bastante aburrido es ya.
Y si a alguien se quedó insatisfecho con el famoso “Corre Forrest, corre”, tenemos la versión femenina: “Corre Lola, corre”. A Tom Tykwer también le van las carreras. Estas idas y venidas son más europeas, y eso se nota. El ritmo musical es más vibrante, no tan estético. El cuadro no se ve tan favorecido en cuanto a la armonía artística del lugar. Es en el montaje donde buscamos la lucidez. No es mala opción, por cierto.
A mí me gusta mucho, hablando de Europa, las cabalgadas de Fresnadillo en “Intacto” (y bueno, en “28 semanas después”, el momento del marido huyendo de los zombies mientras al fondo devoran a su mujer… tiene su aquel). En su opera prima, la verdad es que les gusta complicarse en la escenografía. La tensión en gran parte no se pone en ningún elemento visual, tanto como en el guión. Otro recurso para apretar los dientes en carrera. Pero todo corredor tiene un ídolo, o alguien en quien reflejarse. Los The Prodigy han mostrado su agrado en el español, y he aquí su rastro en “Voodoo People”.
Los clásicos tampoco están nada mal. Y es que darte un galopada con Vangelis de fondo se le tuvo que ocurrir a Hugh Hudson en “Carros de Fuego”. Un estilo mucho más pausado, desapercibido, menos provocador, deja el protagonismo absoluto al actor que, bajo el poder del slow motion, consigue realzar la figura de atleta/cinematógrafo ochentero.
Pero si hay un tipo que sabe de velocidad (y no de slow motion), ese es Benny Hill. No se me ocurre mucho que decir… la verdad.
Empezar con Forrest, implica terminar con Nike. Porque esos sí que se lo montan bien. No cabe duda, por lo tanto, que la implicación y mayor obsesión tratándose de una marca estará en el atrezzo y vestuario. Porque cada uno tiene su forma de realizar, y de correr.
Nos la han vuelto a colar. Con cierto estilo al menos. Después de la muerte de Michael Jackson, los que somos seguidores constantes de su carrera, estamos en ese punto de tragar cualquier cosa suya y sea lo que sea lo vamos a disfrutar. En este sea lo que sea, entra “This is it“. Tan sólo ver algún plano amateur que haya grabado el primo lejano del bailarín que salta en el “Beat it” de fondo, no lo valoramos como chapuza si en el mismo encuadre sale MJ. Porque le echamos de menos, porque disfrutamos de lo que hacía, porque sólo con verle ya nos parece la ostia.
Pero como profesional audiovisual, a mí me tocó un poco las narices varias cosas. Lo primero es que nos quieran vender esas grabaciones de andar por casa como documental. Si eso es un documental, mis vídeos de la playa también lo son. Lo segundo es que hayan metido en el trailer momentos que se grabaron en 3D cromados para proyectarlos en una pantalla gigante sobre el concierto, y creamos que vamos a ver una producción preparada para distribución en salas de cine. Ni en broma, lo que vamos a ver son las pruebas que MJ iba a visualizar en su casa para corregir fallos. Y lo tercero es la falta de contenido que se muestra cuando se podría haber hecho algo mucho más profundo, detallista y bello.
Sin embargo, es brutal ver a Michael. Un tío de 50 años con la ilusión de un niño haciendo las cosas. ¿Cómo se explica que después de ensayos tan sacrificados como eran aquellos, haya podido abandonarnos? ¿MJ estaba para morirse? Me resultó muy extraño. Igual que lo de Andrés Montes después de retransmitir el campeonato de Europa al que aprovecho para agradecerle todos esos años de diversión NBA que desde pequeño he disfrutado como loco. En cualquiera caso, esperando la muerte o no, MJ estaba bastante delgado y los movimientos no le quedaban tan estilizados como cuando estreno su “Billy Jean“, o más adelante con “Black or White“… En “You rock my world” ya se le notaba extremadamente huesudo.
En cualquier caso, hablando de estas canciones y si aún no habéis ido a ver esta pieza, no penséis que van a ser como los videoclips o las cintas de 3 horas de Michael bailando sobre coches o en callejones solitarios transformándose en un animal. No hay nada de eso salvo una aparición en la película de “Gilda“, y un remix de “Thriller” donde no sale ni él. Y a pesar de eso, se perdona.
No sé si será la Gripe A, o que un presidente de EE.UU. haya ganado el Nobel de la Paz, o que las colas del paro parezcan las de un estadio en la final de la Champions… pero que la locura está viviendo tiempos de gloria, es una realidad. ¿Cómo nos explicamos sino que el próximo disco de Bob Dylan sea una recopilación de villancicos? ¡Ojo al dato! “Christmas In The Heart“.
Para mí, Bob Dylan ha supuesto en la música, lo que Charles Bronson en los desiertos de “Once Upon a Time in the West“. Será por aquello de la armónica en parte, y por la autoridad indiscutible sobre los escenarios. Y supongo que al llamarte Bob “musicalmente hablando” debes tener mucho terreno ganado.
Bob Dylan emerge con fuerza en los 60 del siglo pasado, siendo un icono mundial en la lucha por los derechos humanos y mostrándose siempre como un luchador “pacífico” contra el belicismo (sobre todo en la Guerra de Vietnam). Se ha caracterizado por una voz rota, y abarcar a lo largo de sus álbumes una gran variedad de estilos pasando por el folk principalmente, gospel, rock, country… y por su capacidad lírica. Muy parecido al caso de Sabina en España.
Me deja de asombrar a medida que voy repasando su curriculum vitae que vaya a ofrecer este disco de villancicos. Igual que jugadores que ya lo han ganado todo, vuelven a sus equipos de jóvenes cobrando menos dinero para dar otra cara, a Bob le ha debido de ocurrir algo parecido. Y es que si hablamos de curriculum y premios, hasta Rafa Nadal se echaría a temblar. Gramys, y Globos de Oro por ir abriendo boca. Además de premios independientes de todas las nacionalidades. ¡Hasta tiene el Príncipe de Asturias! Por tener, en mi opinión el más importante, ¡tiene el Premio Pulitzer! Y repasando los típicos datos “chorras” que alguien tiene que sacar (en este caso la revista Rolling Stone) figura el número 2 de los 100 mejores artistas de todos los tiempos. Por debajo de los Beatles, claro.
Y visto como funciona el percal de la industria musical, pues oye, me han pillado. Estas navidades, sonará Bob Dylan.