La gloriosa frase de Hitchcock retumbó por los rincones del corto una vez tras otra: “A los actores hay que tratarlos como a ganado“. Grandes palabras que inspiran mucha confianza a los que estamos todavía abrochándonos el cinturón del cine. En “Entre Ondas” no fue necesario seguir constantemente las palabras de su autor, y muchas veces te quedabas con la sensación de que hasta los actores pueden entenderse con el equipo técnico. ¡Y hasta qué punto! Quizá esa fue una de las claves del buen resultado final.

Cristina y Sheik. (Foto de Álvaro Moro)
En orden de aparición comienzo por Sheik Pharalda y Cristina Subirats. Ambos funcionan como el estereotipo de pareja joven cargada de dudas, miedos, y enigmas por resolver. Es uno de los encargos llamativos de la URJC para atraer a chicos de instituto, y encontrar un esquema de identificación claro.
Sheik es uno de esos locos temperamentales positivos que ayudan a crear un clima de trabajo más fácil y enérgico. Entiende que lo importante no es sólo trabajar bien, sino ayudar a que los demás trabajen mejor. Eso es de agradecer. Por su parte, Cristina… O Subirats para los de “Entre Ondas“… ¿Cómo decirlo? Guardiola confesó que Keita era la extensión de él como entrenador en el terreno de juego. Lo mismo me ocurre con Subirats. Ella ofrece el toque necesario que la historia pedía en cada momento. Es la visualización reflejada de la idea inicial del corto.
Finalizan la representación puramente de “ficción” María Fernández-sancho, Olamara Benavente, y Andrés Barrero. De María nos ha sorprendido su fuerza y seriedad para ser ligeramente mayor de edad. Su capacidad de concentración es un privilegio. Y más cuando el equipo que nos rodea funciona constantemente como un monólogo de Quique San Francisco. Coña tras coña, sin parar. De Oli me ha sorprendido su capacidad para mejorar. Y eso es fruto de saber escuchar y querer recibir. Cada toma ganaba un plus de emoción que ojalá hubiésemos tenido tiempo para hacer cien por plano. Y de Andrés me quedo con su capacidad participativa. Es una de esas personas que eleva el caché del actor a algo más que una labor artística. Es un trabajo que forma parte de un equipo y por eso Andrés te van a coger en un montón de sitios. Porque eso se valora. Me quedo con las ganas de probar más cosas…

Alberto Suárez (Fotos de Álvaro Moro)
Finalmente, bajo una sensación más allá de la profesionalidad, quería agradecerte Alberto Suárez la solvencia con la que has abolido al personaje que más temía. El profesor/ingeniero de telecomunicaciones. Es la única persona que no hizo casting de todo el proyecto. Y era una apuesta segura. Alberto ya me dejó ver su amplia capacidad de registros en otro corto que aún esperamos, “Cada tema con su loco“, de mi compañero Álvaro Moro (ese visualizador de imágenes, a día de hoy estáticas). Te quería dar la enhorabuena Alberto, no sólo por cómo has llevado el personaje. Sino por convertir en agradable un texto ciertamente espeso y dirigido a un sector muy delimitado. El corto va a ser mucho más divertido gracias a ti.
Octubre 28, 2009 a las 6:17 pm |
Agradecimientos entre sollozos. Química es química.
Octubre 29, 2009 a las 7:38 am |
[...] gracias por tus palabras, [...]
Noviembre 1, 2009 a las 5:01 pm |
Un poco más y lloro…………….
Gracias a todos por hacer posible * Entre Ondas *.